Orientación en la Menopausia

“Necesito volver a ser yo misma en equilibrio”

La menopausia es la segunda adolescencia, y si tienes hijos en estas edades, verás los parecidos, te verás claramente reflejada. La diferencia es que tu hija tiene 15 años y tú (alrededor de) 51, que ella tiene por delante un camino por recorrer, y tú, que creías que tenías ya un lugar en el mundo, con una familia y un trabajo, de repente empiezas a pensar: “¿es esto lo que yo quiero en mi vida?”.

Foto de “La Casa de las mujeres” en el pueblo de Bandiagara, Dogon, Mali, en dónde las ancianas ayudan a las jóvenes a traer al mundo a sus criaturas y les enseñan a criar. Las cavidades en la pared de la casa que están encima de la entrada son para hacer ofrendas a las divinidades, para la protección de las mujeres que estén dentro. Foto de Mar Abellán, 1993.

Nuestra sociedad muestra la menopausia simplemente como la pérdida de la fertilidad, un hecho que viene acompañado de síntomas incómodos como los sofocos, la obesidad o los cambios de humor, y ya no se cuenta más.

En la naturaleza se ha demostrado que solo hay cinco especies de animales que experimenten la menopausia a parte de los seres humanos, y cuatro de ellas son odonceti, es decir, cetáceos con dientes. Son la ballena beluga, la narval, la orca y el calderón de alerta corta. Recientemente, una investigación publicada por la revista Science demostró que un grupo de primates también experimenta la menopausia. Se trata de las hembras de chimpancé (Pam troglodytes) que viven en Uganda

Después de innumerables estudios, se ha llegado a la conclusión de que la menopausia es un paso evolutivo, una estrategia para perpetuar mejor a la especie, pues el hecho de que se retire la menstruación permite que las hembras experimentadas puedan acompañar a las hembras más jóvenes en sus procesos maternales, y así multiplicar las posibilidades de que los descendientes sobrevivan, porque se transmiten de unas a otras la sabiduría recogida.

Muchas sociedades ancestrales ya eran conscientes de este hecho, y hoy en día siguen habiendo tribus que mantienen el respeto a la mujer menstruante, y que tienen, incluso, su propio espacio, su “Casa de las mujeres”.

¿Qué me está ocurriendo?

1-Sensibilidad emocional

Me pongo a llorar por cualquier cosa, como si fuera un gran drama, como si fuera una adolescente. Según qué, a veces, me molesta tanto que me produce una explosión de ira desmesurada, y luego, encima, me doy cuenta de que no tenía tanta importancia. Estos cambios de humor tienen que ver con el desequilibrio hormonal, y a la vez, con un proceso que comienza dentro de ti, una transformación de tus valores, un arrebato que no es más que “una alarma interior” que te pretende despertar, y te está preguntando: “¿estoy decidiendo yo lo que es importante en mi vida?”.

La Carta Astral revela tu verdadera forma de ver la vida, es la comprensión de quien eres en profundidad, y muestra qué debes respetarte para sentirte en paz contigo misma.

2-La madre

Este es el origen de muchos conflictos reales en la mujer, el papel de tu madre y de ti como hija, y de las dos como mujer frente a mujer, algo que marca el devenir de cómo vas a vivir la menopausia.

Es en estos momentos cuando empiezas a tomar consciencia del espejo “que hace tu madre en ti”, lo que heredas de linaje, de las mujeres de tu familia, aquellos roles o mandatos que cumples sin darte cuenta, algo que juraste no hacer.

La Carta Astral muestra respuestas a estas cuestiones, cómo ves a tu madre y cuál es su papel de influencia en tu vida, cuáles son aquellos mandatos de familia que muestras y repites, y que parte de ti debe empoderarse.

3-La importancia de las relaciones sociales

En la adolescencia se construye el grupo de amigos “a muerte”, y en la menopausia, lo que haces es reconstruir, limpiar y crear una familia con tus amigos del alma, con aquellos que conectan contigo, los escogidos que quieres que te acompañen de verdad en tu vida, un pilar fundamental para tu evolución personal. Si hay algo que mueve a las generaciones de mujeres que ahora llegan a la menopausia son aquellas amistades íntimas que las acompañan, las escuchan, las aconsejan y les dan la mano en su camino.

La Carta Astral te hace reconocer tu lugar social en el mundo, cuáles son tus verdaderos proyectos de futuro, qué es aquello que te hace vibrar y con quién.

4-Mi espacio, mi refugio

Es curioso que los adolescentes necesiten y reclamen su espacio, su habitación, “mis cosas, cierro la puerta, mi intimidad”, y está ligado al proceso de creación de su personalidad, y en este caso, muchas veces cercano al caos, solo hace falta recordar cómo un adolescente tiene su habitación.

Y una de las cosas que ocurre en la menopausia es que, justamente, has perdido tu espacio personal, lo has cedido al bien común, a la familia, a los hijos, a todos, y ahora, sin esperarlo, vuelves a sentir la necesidad de recuperarlo, pero ya no tanto para tu posicionamiento en el mundo, sino porque empieza a aparecer el anhelo de desarrollar tus cualidades más creativas, necesitas un lugar para tener calma, para leer, para escribir, para pintar, para meditar, un espacio de intimidad, de conexión contigo misma, que, a diferencia de cuando eras una adolescente, es una habitación ordenada, limpia, clara y llena de luz. Y este hecho es muy simbólico, y a la vez, muy terrenal.

Con la menopausia renace la necesidad interior de ser tú misma, el sentimiento de merecer tener tu propio espacio en el mundo, y para ello, la brújula de la Carta Astral te describe ese lugar, ese orden y esa pulcritud que tu interior te pide.

Este es el momento idóneo para encontrar el sentido real de tu vida

En nuestra sociedad, la menopausia se veía antes como el final de etapa de la mujer, de su capacidad reproductiva, y ahora, por fin, las mujeres “se están levantando”, se están dando cuenta que llegan a una etapa de transformación y creatividad con un potencial increíble.

En un estudio realizado por las universidades de Exeter (Reino Unido), York (Canadá) y el Centro de Investigación de Ballenas (Estados Unidos), el primer autor, el doctor Sam Ellis, de la Universidad de Exeter, afirmó: “Para que la menopausia tenga sentido en términos evolutivos, una especie necesita una razón para reproducirse y una razón para vivir después (sin poder reproducirse)”. Ser mujer es mucho más que ser madre.

Por ello, también, las mujeres que decidieron no tener hijos entregaron a la sociedad sus propias formas de crear, se desarrollaron formando parte del proyecto comunitario. Y cuando llegan a la etapa de la menopausia, como las que fueron madres, sienten también esa necesidad de encontrar aquello nuevo y propio que dé sentido a sus vidas.

Hasta la menopausia, la vida que has tenido es “de dentro hacia fuera”, de entregar a los demás, a los hijos, a la pareja, al trabajo, de ser una mujer productiva, reproductiva y responsable, y ahora estás entrando en una nueva fase de tu vida, llega el momento en que, en vez de ir “de ti hacia fuera”, es “de fuera hacia ti”, de rodearte de lo que te nutre, te regenera y te hace reencontrar con tus propios valores personales. Es el momento de hacer las paces con la madre y con la familia, de rodearte de los verdaderos amigos, de tener tu espacio personal sagrado, y de mostrar tu amor y tu luz a la sociedad en forma de sabiduría.

La Carta Astral te muestra el fruto de lo sembrado a lo largo de tu vida, hace que te reconozcas a ti misma en profundidad, que comprendas que tienes delante un tiempo exquisito de expansión, y que ha llegado el momento y mereces alzar el vuelo.